domingo, 25 de septiembre de 2011

ENTRADA N°5: Trascender un concepto a un tema relacionado y su VISUALIZACION GRAFICA

TEMA ELEGIDO: Trastorno bipolar
TEMAS ASOCIADOS: Trastorno bipolar tipo I, Trastorno bipolar tipo II, Ciclotimia, Trastorno bipolar no especificado.
MAPA CONCEPTUAL


















FUENTES
Wikipedia, La enciclopedia libre, Trastorno bipolar (En linea) Disponible en http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_bipolar (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
Mapa conceptual, herramienta utilizada: Microsoft office PowerPoint 2007

domingo, 18 de septiembre de 2011

ENTRADA N°4 - Trascender un concepto a un tema relacionado


ENTRADA N°4: Trascender un conceptro a un tema relacionado

TEMA ELEGIDO
TEMA ASOCIADO O DE INTERES
RESULTADO DE LA BUSQUEDA
Trastorno bipolar
Labilidad emocional
La labilidad emocional, son las alteraciones del estado de ánimo, que generan diferentes reacciones, y no significa un trastorno psiquiátrico.
La puede manifestar cualquier persona, con mayor probabilidad, personas que han sufrido algún tipo de decadencia en su estado de ánimo.
Muchos científicos afirman que todos estos problemas, residen en la mala nutrición, tema muy debatido en la actualidad.
La labilidad emocional es un problema que se presenta con mayor frecuencia en personas jóvenes, niños, … principalmente por algún factor social, económico, o simplemente por su personalidad.

FUENTES

1. Wikipedia ''la enciclopedia libre'' (En linea) Disponible en
http://es.wikipedia.org/wiki/Labilidad_emocional (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
2. Clotilde Sineiro García y María José Paz Míguez, Universidad de Santiago de Compostela,
Psicothema 2007. Vol. 19, nº 4, pp. 627-633, ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEG, www.psicothema.com Copyright © 2007 Psicothema, articulo de investigacion (En linea) Disponible en http://www.psicothema.com/pdf/3408.pdf (Citado el 25 de Septiembre del 2011)

 

*ENTRADA N°3 - Nuevas busquedas nuevas fuentes


Trastorno mental: el 25% de la gente lo padece alguna vez



Puede desencadenarlo desde una ruptura amorosa o un conflicto laboral hasta incidentes más graves. Desde mañana, 14.000 especialistas de todo el mundo discutirán el tema en Buenos Aires. Preocupa la estigmatización de los enfermos.

El 25% de la población padecerá de un trastorno mental, como la depresión, el desorden bipolar o el alcoholismo en algún momento de su vida. Otros deberán enfrentar la cercanía con algún afectado. Aunque esas enfermedades son bastante comunes, aún continúa vigente una fuerte estigmatización de las personas afectadas: se le adjudican rótulos negativos que hacen difícil una verdadera integración social.
Mañana empieza en Buenos Aires el 18° Congreso Mundial de Psiquiatría, en el que participarán 14.000 profesionales de todo el mundo (es el principal congreso de la especialidad en el mundo, y se hace por primera vez en la Argentina). Varias de las sesiones tratarán o serán atravesadas por el problema de la estigmatización de los enfermos y los mitos que contribuyen a su discriminación.
“Cuando se diagnostica a una persona con un trastorno mental, los demás ponen en acción sus prejuicios. Creen que es peligroso y que hay que aislarlo. Que el desorden mental puede ser contagioso y así se crea una barrera divisoria”, contó Horacio Vommaro, psiquiatra e integrante del comité científico del congreso. “Si el afectado pasó un tiempo en una clínica o en un neuropsiquiátrico, el entorno lo trata con desconfianza. Lo considera un loco que dice frases irreales. Sin embargo, una internación no significa que la persona no esté en condiciones de interactuar bien con su grupo de pertenencia. Estar internado por un trastorno mental no es diferente a una internación por un desorden cardiovascular o hepático. Por lo cual, ¿por qué vamos a no creerle más al afectado y a subestimarlo?”, señaló Lía Ricón, psiquiatra y psicoanalista, y profesora consulta de salud mental de la UBA.
“Algunos de los trastornos mentales pueden desencadenarse por el temor a las arañas o por el corte de una relación amorosa y resolverse pronto. Pero hay algunos que son severos y persistentes”, aclaró por correo electrónico a ClarínRonald Kessler, investigador en desórdenes psiquiátricos de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, quien será uno de los disertantes en el encuentro que durará hasta el jueves.
Se discrimina hasta con insultos. “¡No seas esquizofrénico!” , “tiene un discurso bipolar” o “sos un loco de mierda” son algunas de las frases que se han incorporado a la vida cotidiana y refuerzan el estigma: “Le adjudican un carácter negativo al padecimiento de una enfermedad mental”, asegura Eduardo Leiderman, de la asociación Proyecto Suma, que el viernes pasado hizo una jornada en la Legislatura porteña para debatir sobre la problemática.


Los mitos y los insultos sobre los afectados llevan a que se esconda a los pacientes. Que sean motivo de vergüenza o de burlas. Que sean rechazados en trabajos o en actividades sociales. En la base de la estigmatización hay dos razones, de acuerdo con el doctor Kessler: “Primero, la gente todavía no entiende en qué consiste cada enfermedad mental y por eso le tiene miedo. En segundo lugar, hay una percepción errónea sobre las personas con el trastorno: piensan que son las responsables.
Para ir en contra del estigma, el especialista estadounidense consideró que hay salidas: “Necesitamos una mejor educación pública sobre las enfermedades mentales. Necesitamos que se sepa que se trata de desórdenes comunes. Que los afectados no son responsables por enfermarse. Que son gente que sufre, pero los trastornos son altamente tratables”.

Fuentes:
Clarin.com (En linea) (citado el 18 de Septiembre del 2011)


Youtube.com Comunidad de videos (citado el 18 de Septiembre del 2011)

Clarin (En linea) Disponible en http://www.clarin.com/sociedad/Trastorno-mental-gente-padece-alguna_0_556144539.html (citado el 18 de Septiembre del 2011)

*ENTRADA N°3 - Nuevas busquedas nuevas fuentes
*MODIFICACION




TEMA ELEGIDO


TERMINOS DEL TEMA
SINONIMOS, ACRONIMOS O VARIANTES DEL TEMA


BUSQUEDA DE TERMINOS: URL 1 TERMINO DE BUSQUEDA SELECCIONADO, URL 2 SINONIMOS, ACRONIMOS O VARIANTES DEL TEMA DE BUSQUEDA SELECCIONADO
Trastorno bipolar (TAB)
Psicopatología
Padecimiento de enfermedad del alma o razón
URL 1:

URL 2:
Depresión
Declive, concavidad, melancolía, desanimo
URL 1:

URL 2:
Episodio maníaco
Periodo de inestabilidad en el estado de animo
URL 1:
URL 2:

Termino 1: Psicopatologia
URL 1:
La psicopatología es el estudio de las causas y naturaleza de las enfermedades mentales. Puede desarrollarse según distintos enfoques o modelos, como el biomédico, el psicodinámico, el socio-biológico y el conductual, entre otros.
En este sentido, un comportamiento anormal es una enfermedad producida por el funcionamiento patológico de alguna parte del organismo. Se encuentran vinculados a alteraciones del cerebro, que pueden ser anatómicas (el tamaño o la forma de ciertas regiones cerebrales fueron de los cánones normales) o bioquímicas (cuando los elementos bioquímicos que contribuyen al funcionamiento neuronal tienen alterada su función).
La psicopatología considera que los trastornos mentales orgánicos son aquellos que tienen causas físicas evidentes, como el Alzheimer, mientras que los trastornos mentales funcionales son los patrones de conducta anormales sin claros indicios de alteraciones orgánicas cerebrales.
Vease Fuente 1.
URL 2:
El término psicopatología, etimológicamente psyché (psyjé): alma o razón. páthos (pazos): enfermedad, logía: o lógos, que significa discusión o discurso racional, puede ser usado en tres sentidos:
  1. Como designación de un área de estudio: Es aquella área de la salud que describe y sistematiza los cambios en el comportamiento que no son explicados, ni por la maduración o desarrollo del individuo, ni como resultado de procesos de aprendizaje también entendidos como trastorno psicológico, enfermedades o trastornos mentales. A modo de ejemplo, encontramos el estudio que diferencia entre percepción normal/sana y percepción que no es normal/sana, al margen de la definición de trastorno psicológico; en este sentido, la alucinación hipnogógica es una percepción normal y sana.
  2. Como término descriptivo: Es aquella referencia específica a un signo o síntoma que se puede encontrar formando parte de un trastorno psicológico.
  3. Como designación de un área de estudio en psicología que, en oposición al estado de salud (tal y como es definida por la Organización Mundial de la Salud: social, psicológica y biológica), se centra en estudiar los procesos que pueden inducir estados «no sanos» en el proceso mental. Así, el papel del aprendizaje, análisis de la conducta (Psicología conductista) o cualquier otro proceso cognitivo, permite explicar los estados «no sanos» de las personas, así como posibles aproximaciones de tratamiento. En este sentido, enfermedades o trastornos mentales no es estríctamente un sinónimo de psicopatología, ya que existen aproximaciones que permiten explicar la ausencia de salud. Por ejemplo, los procesos de aprendizaje relativos a la fobia son bien conocidos, encaje este cuadro clínico o no dentro de la categoría psiquiátrica de fobia.
Vease Fuente 2.

Termino 2: Depresion
URL 1:
La depresión no tiene una única causa. Son muchos los factores que desempeñan un papel, incluidos la genética, el entorno, el estado de salud, los sucesos de la vida y determinados patrones de pensamiento que afectan las reacciones de las personas frente a los acontecimientos.
En la depresión, está involucrada la delicada química del cerebro: específicamente, están involucradas unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estas sustancias químicas contribuyen a la transmisión de mensajes entre las células nerviosas del cerebro.
Algunos neurotransmisores regulan el estado de ánimo. Cuando no están disponibles en las cantidades necesarias, el resultado puede ser la depresión.
Vease Fuente 3.
URL 2:
En wordreference.com Diccionario de sinonimos y antonimos.
Vease Fuente 4.

Termino 3: Episodio maniaco
URL 1:
Un episodio maníaco se define por un período concreto durante el cual el estado de ánimo es anormal y persistentemente elevado, expansivo o irritable. Este período de estado de ánimo anormal debe durar al menos 1 semana.
 El estado de ánimo elevado de un episodio maníaco puede describirse como eufórico, anormalmente bueno, alegre o alto. Si bien el estado de ánimo del sujeto puede inicialmente tener una cualidad contagiosa para el observador externo, los que conocen bien a la persona lo reconocen como excesivo. La cualidad expansiva del estado de ánimo se caracteriza por un incesante e indiscriminado entusiasmo en las interacciones interpersonales, sexuales o laborales. Por ejemplo, el sujeto puede iniciar espontáneamente largas conversaciones con extraños en lugares públicos, o un vendedor puede telefonear a casa de gente desconocida  a primera hora de la mañana para empezar las ventas. Aunque el estado de ánimo elevado se considera el síntoma prototípico, la alteración del estado de ánimo predominante es a veces la irritabilidad, especialmente cuando se contradicen los deseos del sujeto. También se observa con frecuencia labilidad del estado de ánimo (p. ej., la alternancia entre la euforia y la irritabilidad).
Vease Fuente 5.

URL 2:
Los estados de ánimo y las emocionde ánimo y las emociones están en constante evolución y cambio.Para la mayoría de las personas estos cambios y oscilaciones emocionales se enmarcan dentro de unos límites predecibles y ante situaciones más o menos conocidas,lo que les permite ejercer cierto grado de control sobre las mismas.Sin embargo otras personas se muestran aparentemente ‘incapaces’ de ejercer cierto control y gobierno sobre sus propias emociones.Bien por su duración,por su intensidad,por su frecuencia o por su aparente ‘autonomía’,estos sentimientos ‘escapan’ a su control,interfiriendo de forma significativa en todos los ámbitos de su vida,alcanzando la categoría de patológicos,con consecuencias potencialmente letales para el sujeto. 
Vease Fuente 6.

Fuentes

1. Definicion.de ''Diccionario'' (En linea) Disponible en http://definicion.de/psicopatologia/ (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
2. Wikipedia, ''la enciclopedia libre'' (En linea) Disponible en http://es.wikipedia.org/wiki/Psicopatolog%C3%ADa (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
3. TeensHealth (En linea) Disponible en http://kidshealth.org/teen/en_espanol/mente/depression_esp.html (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
4. Wordreference.com ''Diccionario de sinonimos y antonimos'' (En linea) Disponible en http://www.wordreference.com/sinonimos/depresi%C3%B3n (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
5. Red Sanar ''Red solidaria y gratuita para la salud mental'' (En linea) Disponible en http://www.redsanar.org/Textos/Episodio_Maniaco.htm (Citado el 25 de Septiembre del 2011)
6. Puchol Esparza, David - Licenciado en psicologia. Psicologia online ''Formacion, autoayuda y consejo online'' (En linea) Disponible en http://www.psicologia-online.com/colaboradores/dpuchol/ (Citado el 25 de Septiembre del 2011)

ENTRADA N°2 - Trastorno bipolar y monopolar


LOS TRASTORNOS del humor magnifican experiencias humanas cotidianas que adquieren una dimensión mayor. Sus síntomas son exageraciones de la tristeza y el cansancio, alegría y felicidad, sensualidad y sexualidad, irritabilidad y rabia, energía y creatividad que pueden acontecer en la vida normal. En las primeras descripciones encontradas en una amplia diversidad de culturas hace miles de años, ya se consideraba al trastorno maníaco-depresivo como el trastorno del humor prototípico.
¿Qué son la depresión y la manía? Idealmente, habría que describir primero el humor o estado de ánimo "normal". A pesar de la dificultad que esto conlleva, una definición operativa puede ser la de que el humor "normal" o eutimia es el estado de no sentirse particularmente eufórico o triste, excepto ante determinadas circunstancias como las oscilaciones habituales del humor y del temple afectivo, que normalmente toman diversas tonalidades al paso del tiempo y de las circunstancias, al polo de la tristeza, de la preocupación, del sosiego, de la alegría, de la jovialidad, en los ritmos ultradiano, circadiano, infradiano, circaseptano y circanual.
Superficialmente, la depresión y la hipomanía pueden ser vistas como extremos de estas fluctuaciones normales del humor. Pero la depresión clínica o la manía son algo más que extremos del estado de ánimo normal. Representan síndromes en los que, además de la afectación del humor, existen alteraciones del pensamiento, el estado psicomotor, el comportamiento, la motivación, la fisiología y el funcionamiento psicosocial.
La escuela hipocrática contribuyó de forma esencial a la psiquiatría científica: argumentó que se trataba de enfermedades del cuerpo no relacionadas con espíritus mágicos o sobrenaturales. Los hipocráticos describían la melancolía como una condición "asociada con aversión a comer, abatimiento, insomnio, irritabilidad e inquietud", y la manía como un estado de elevada energía y euforia.
Hipócrates también localizó la etiología de los trastornos del humor en el cerebro:
"Los hombres deberían saber que del cerebro y solo del cerebro proceden nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, igual que nuestras penas, pesares, aflicciones y llantos? Por lo cual, afirmo que el cerebro es el intérprete de la conciencia".
Esta conciencia hipocrática fue sepultada durante dos milenios bajo la teoría humoral, consolidada en la medicina por Galeno (siglo II d. C.), que sostenía que la melancolía resultaba de un exceso de bilis negra y la manía de un exceso de bilis amarilla. El corazón, más que el cerebro, también fue considerado el órgano de los trastornos del humor durante largo tiempo.
En el siglo I a. C., los médicos griegos inicialmente sugirieron una conexión entre la melancolía y la manía:
La agudeza clínica de esta época culminó con Areteo de Capadocia . De acuerdo con Areteo , la forma clásica de la manía era la forma bipolar: el paciente que, previamente, estaba eufórico, alegre e hiperactivo súbitamente experimentaba tendencia a la melancolía; al final de la crisis, pasaba a sentirse lánguido, triste, taciturno, manifestando preocupaciones sobre su futuro, sintiéndose avergonzado. Cuando la fase depresiva ha finalizado, estos pacientes vuelven a estar alegres, ríen, bromean, cantan. En una forma grave de manía, llamada furor, el paciente "a veces mata y degüella a los sirvientes"; en formas menos graves, se exalta a sí mismo con frecuencia: "Sin ser cultivado, dice ser filósofo?, y los incompetentes (dicen ser ellos) buenos artesanos? Otros están suspicaces y se sienten perseguidos, motivo por el cual se encuentran irascibles".
Edad Media
La tradición clínico-empírica griega sobrevivió en la Edad Media temprana en medio del Islamismo y el Cristianismo, pero posteriormente sucumbió a la intolerancia religiosa. En el siglo XII, esta tradición dio lugar a una orientación más teológica que empírica. Por eso, Roger Bacon , defendiendo que la observación empírica era necesaria para obtener el conocimiento y que las enfermedades mentales tenían etiologías naturales, fue censurado por la Iglesia y condenado por sus colegas de la Universidad de Oxford.
Una tensión similar tuvo lugar en Oriente Medio. La tradición hipocrática fue ejemplarizada por el persa Rhazes , quien representa el equivalente de Roger Bacon . Avicena tomo una postura más diplomática y prosperó como un sintetizador moderado de las tradiciones griegas, romanas y religiosas. Su síntesis médica, el Canon de Medicina, suscitó una consideración seudogalénica durante siglos, transmitiendo esta visión en los trastornos del humor: "Indudablemente, el sustrato que produce la manía es de la misma naturaleza que el que produce la melancolía".
Al inicio de los siglos XVI y XVII, la Ilustración dio ímpetu al progreso médico en Europa. El siglo XVIII fue testigo del resurgimiento de la tradición clínico-empírica en medicina, con descripciones avanzadas sobre la manía y la melancolía.
El cambio decisivo del siglo XIX: la psiquiatría clínica francesa
En 1845, Jean Falret describió un trastorno cíclico ("la folie circulaire") que por primera vez definía expresamente una enfermedad en que "esta sucesión de manía y melancolía se manifiesta con continuidad y de forma casi regular". En el mismo año, Baillarger describió esencialmente el mismo concepto ("la folié á double forme"), enfatizando que los episodios maníacos y depresivos no eran accesos diferentes, sino más bien fases distintas del mismo acceso. Por primera vez, la enfermedad maníaco-depresiva fue concebida como un trastorno único, anticipando claramente la síntesis posterior de Kraepelin .
Mendel fue el primero en definir la hipomanía, una "forma de manía que típicamente solo se muestra en las fases leves, abortivamente, por decirlo así". En la misma época, Kahlbaumdescribió los trastornos cíclicos y ciclotimias, que se caracterizaban por episodios de depresión y excitación, pero que no abocaban a demencia, tal como ocurría con la manía crónica o con la melancolía.
El siglo XX y la síntesis kraepeliniana
Emil Kraepelin , en el siglo XX, distinguió las psicosis del resto de enfermedades y delimitó claramente la enfermedad maníaco-depresiva. Destacó aquellos aspectos de la enfermedad maníaco-depresiva que la diferenciaban más claramente de la "dementia praecox": el curso periódico o episódico, el pronóstico más benigno y una historia familiar de enfermedad maníaco-depresiva.
Kart Jaspers defendía que los datos clínicos necesitan ser recogidos neutralmente, libres de teorías subyacentes, tales como Freud , y libres de paradigmas diagnósticos específicos, como el de Kraepelin . La influencia de Jaspers dio lugar a descripciones más cuidadosas de los síndromes del humor, como se ejemplarizó en el libro de texto altamente influyente "Fish´s Clinical Psychopathology".
En la primera mitad del siglo XX, en Europa, en medio de los psiquiatras academicistas, Eugen Bleuler partió de Kraepelin al conceptuar la relación entre la enfermedad (afectiva) maníaco-depresiva y la dementia praecox (esquizofrenia) como un continuo sin una línea clara de marcación.
Bleuler creía que la localización de un paciente en el espectro dependía del número de rasgos esquizofrénicos que presentaba. En ese sentido, consideraba que los síntomas del humor no eran específicos.
En 1933, Kasanin identificó una serie de pacientes que presentaban el síndrome maníaco-depresivo, pero también mostraban síntomas psicóticos fuera de los episodios afectivos. Estas afecciones parecían encontrarse fuera de la dicotomía de Kraepelin , y dieron lugar al concepto de trastorno esquizoafectivo .
Distinción bipolar-unipolar
En 1957, Kart Leonhard observó que, dentro de la amplia categoría de enfermedad maníaco-depresiva, algunos pacientes tenían historias de depresión y manía, mientras que otros tenían solo depresión. Entonces señaló que los pacientes con historia de manía (que denominó "bipolares") tenían una incidencia más alta de manía en sus familiares cuando se comparan con aquellos con depresión solamente (que denominó "monopolares").
Alonso Fernández propuso en 1968 la psicosis fasotímicas, su terminología y concepto, y cito:
Corresponde a Kraepelin el mérito de haber agrupado este conjunto de psicosis circulares y psicosis exclusivamente maníacas o depresivas en una entidad nosológica que llamó locura maníaco-depresiva. Specht incluye aquí también los desarrollos paranoides. Aunque este intento no ha prosperado, conviene advertir que abundan los cuadros paranoides montados sobre una tristeza (especialmente, delirios de autorreferencia, persecución y celos) o una euforia vital (sobre todo, delirios litigantes).
Los estudios de Dreyfus forzaron a Kraepelin a incluir finalmente la depresión involutiva en la "locura maníaco-depresiva".
Piquer Arrufat , preclaro médico español del siglo XVIII, el Hipócrates español, según algunos entusiastas suyos, describe con todo detalle la enfermedad del monarca español Fernando VI y la diagnostica como manía-melancolía. Diagnóstico que ha sido confirmado por modernos psiquiatras. Haber establecido por vez primera un vínculo nosológico entre la manía y la melancolía representa una aportación psiquiátrica española verdaderamente excepcional y muy poco conocida, que se anticipa a los lanzamientos de la locura maniacodepresiva por Kraepelin en más de cien años y de la locura circular por Farlet y la locura de doble forma por Baillarger en más de setenta y cinco años.
Toda designación de esta enfermedad en la que figura el vocablo "locura" me parece inaceptable. Baso mi postura en dos razones:
Primera: esta palabra está sobrecargada de significaciones peyorativas, por lo que debería excluirse del nomenclátor psiquiátrico.
Segunda: precisamente por la índole de su lastre semántico, da una idea equivocada de lo que la mayoría de estos enfermos afectivos esencialmente son.
Por otra parte, los términos "circular", "doble forma" y "maniaco-depresivo" solo engloban a los enfermos que, por lo menos una vez, han tenido una fase maníaca y otra depresiva. Estas denominaciones resultan inaplicables al gran contingente en una sola fase (monofásico) o en varias (multifásico). Los cursos depresivos monopolares son mucho más frecuentes que los cursos bipolares (fases maníacas y depresivas).
En consecuencia, deben reservarse las denominaciones "psicosis maníaco-depresiva" y "psicosis circular" exclusivamente para los trastornos psicóticos afectivos bipolares.
Para Kretschmer , la ciclotimia es aquella modalidad de temperamento fluctuante, por su proporción diatésica (predisposición orgánica a contraer una enfermedad), entre la alegría y la tristeza; esta modalidad temperamental, según es consabido, se correlaciona positivamente con la arquitectura corporal pícnica .
El término psicosis fasotímica, que propuso Alonso, significa etimológicamente "psicosis afectiva de curso fásico", en cuyo sector se incluyen las formas fundamentalmente afectivas (depresivas, maníacas y maniacodepresivas).
Asimismo, en 1968 Ian Gregory consideraba los trastornos afectivos psicóticos caracterizados por desviaciones graves de afecto, ánimo o tono emocional. La afectividad predominante puede estar en el extremo inferior de la escala (depresión) o en el extremo superior (euforia). Asociada con depresión o euforia intensos, puede haber también trastornos notables de la percepción, raciocinio o conducta, incluidas alucinaciones, delirios y tendencias suicidas u homicidas. Subtipos diagnósticos de trastornos del estado de ánimo en el DSM-IV-TR
1. El trastorno (unipolar) depresivo mayor se caracteriza por episodios depresivos sin estados maníacos o hipomaníacos.
2. El trastorno afectivo bipolar , caracterizado por episodios maníacos o mixtos y episodios de tipo depresivo mayor (bipolar I , según el DSM-IV-TR ) o por episodios hipomaníacos y episodios de tipo depresivo mayor (bipolar II ), es en la actualidad uno de los trastornos psiquiátricos que gozan de un mayor interés investigador tanto en sus aspectos etiopatogénico, fisiopatológico, evolutivo, nosológico y terapéutico.
Los actuales sistemas de clasificación diagnóstica afrontan el trastorno afectivo bipolar de forma bastante similar. Para el DSM-IV-TR (APA ,2002) existen dos formas de trastorno afectivo bipolar diferenciadas en función de la intensidad de los síntomas maníacos (bipolar I , manía pura o mixta "manía disfórica" más depresión bipolar; bipolar II , hipomanía más depresión bipolar), dentro de las cuales se puede distinguir también un subgrupo de cicladores rápidos (cuatro o más episodios anuales de enfermedad), más frecuentes en mujeres jóvenes y, en ocasiones, asociado a un hipotiroidismo subclínico, a factores orgánicos cerebrales y la propia manía farmacógena inducida por antidepresivos; de especial mal pronóstico dada su mala respuesta a los tratamientos eutimizantes convencionales y, en especial, al carbonato de litio. El DSM-IV-TR también reconoce otro trastorno conocido como ciclotimia (trastorno ciclotímico) y caracterizado por episodios hipomaníacos junto con fases depresivas que no cumplen los criterios de depresión mayor.
El trastorno tipo bipolar tipo II tiende a iniciarse en la adolescencia y, a veces, en la preadolescencia. La edad media de inicio es de 18 años. Al principio, es frecuente que se diagnostique erróneamente como depresión unipolar, como trastorno adaptativo o como trastorno de la personalidad, especialmente el límite. El hecho de que la enfermedad empiece con oscilaciones leves del estado de ánimo y que su amplitud o frecuencia se vaya incrementando con el paso del tiempo hasta que alcanzar el umbral constituye un patrón frecuente. Séller y cols. , en un seguimiento a diez años de la depresión infantil, observaron que al final un 33% cumplía los criterios para el trastorno bipolar tipo I y un 15,3% para el trastorno bipolar de tipo II.
La distribución por sexos parece encontrarse a medio camino entre los patrones observados en el trastorno unipolar (preponderancia al sexo femenino) y el trastorno bipolar tipo I (proporciones por sexo equivalentes), aunque algunos estudios apoyan la no existencia de diferencias de género.
3. El trastorno distímico (distimia) se refiere a síntomas depresivos mayores clínicamente significativos que están presentes durante dos años o más, pero no alcanzan el umbral para el trastorno depresivo mayor. La ciclotimia es la tendencia a una acentuada alteración del humor que oscila generalmente entre la excitación y la depresión. En sus formas extremas se convierte en trastorno bipolar. La hipertimia describe a veces la hipomanía leve crónica (disminución de las necesidades de sueño, comportamiento expansivo, extraversión marcada).
4. El trastorno esquizoafectivo es una entidad clínica definida por la conjugación de síntomas característicos de esquizofrenia y otros que conforman un síndrome afectivo, en la que ambos grupos de síntomas aparecen durante una parte sustancial de la evolución de la enfermedad. El término de psicosis esquizoafectiva fue acuñada por Kasanin para designar una serie de casos que difícilmente encajaban en la categoría de demencia precoz (esquizofrenia) o la de psicosis maníaco-depresiva (trastorno bipolar); ya otros autores habían señalado anteriormente la existencia de este grupo intermedio de pacientes. El concepto y los criterios diagnósticos del trastorno esquizoafectivo, que aún hoy en día supone una de las discusiones más polémicas en el ámbito de la nosología psiquiátrica, han ido evolucionando, acercándose progresivamente hacia los trastornos afectivos.
En el trastorno esquizoafectivo puede aparecer cualquier síntoma de los clásicamente atribuidos a esquizofrenia, añadido a síntomas afectivos en forma de síndrome maníaco, depresivo o mixto. Son frecuentes los delirios de perjuicio y autorreferencia, así como las alucinaciones auditivas. Algunos de estos pacientes presentan característicamente ilusiones y alucinaciones en la esfera visual, olfativa y cenestésica. Suelen carecer de la jovialidad, sociabilidad y el ingenio de los maníacos puros. Los esquizoafectivos depresivos (unipolares) padecen episodios en los que se conjugan síntomas de esquizofrenia con clínica depresiva manifiesta.
En el DSM III-R (1988) se nos brindan por vez primera criterios diagnósticos de este cuadro, siendo necesaria la presencia de síntomas agudos de manía o depresión y de esquizofrenia, y la existencia de delirios y alucinaciones durante al menos dos semanas en ausencia de síntomas afectivos. El DSM IV (1994) apenas aporta variaciones, distinguiendo, igual que lo hace el DSM III-R, un subtipo esquizoafectivo bipolar y otro depresivo. Por su parte, la CIE-10 (OMS, 1992) incluye el subtipo esquizoafectivo mixto.
Respecto al tratamiento, el pilar básico sigue siendo el psicofarmacológico, basado en carbonato de litio tanto en fase maníaca, depresiva y como terapia de mantenimiento eutimizante.
Las sales de litio gozaron de popularidad en el siglo XIX para el tratamiento de la gota y otros trastornos, pero cayeron en desuso por los informes alarmantes de su toxicidad. Su uso en los trastornos psiquiátricos fue sugerido primeramente por Cade en Australia en 1949.
Como alternativas al litio nos encontramos con los fármacos anticomiciales, preferentemente carbamacepina y el valproato, solos o combinados con el primero y los anticomiciales de nueva generación.
Otras asociaciones recomendadas serían las de neurolépticos atípicos en las fases maníacas de la enfermedad, dada su rapidez de acción, preferentemente olanzapina , risperidona , quetiapina, etc.
Con la salida al mercado de los nuevos fármacos anticomiciales de nueva generación (lamotriginagabapentina , topiramato , oxcarbacepina , etc.) y los neurolépticos atípicos, al igual que ha sucedido con anterioridad en otros terrenos como la psicosis o la depresión, se abre un amplio abanico de posibilidades de tratamiento de los pacientes bipolares, monopolares y esquizoafectivos, tanto en la búsqueda de un efecto profiláctico de recidivas de cada trastorno en cuestión como a la hora de atajar y de minimizar los síntomas tanto maníacos como depresivos en fase aguda y de controlar a aquellos pacientes resistentes a las terapias convencionales.






* Psiquiatra, director del Instituto Canario de Psiquiatría (ICAPSI) y presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicopatología Social (SEPPS)

Fuentes:


Youtube 

Bibliografía:
·Alonso Fernández F., "Fundamentos de la psiquiatría actual". Tomo II, Editorial Paz Montalvo. 3ª Edición, 1977.
·Berk M., Dodd S., "Bipolar Disorders an Internatcional Journal of Psychiatry and Neurosciences". Volumen 4, número 1, 2006.
·Gelder Michel G., López Ibor J.J., Andersen Nancy, "Tratado de psiquiatría". Tomo I. Editorial Ars Médica, 2003.
·Gregory, I. "Psiquiatría clínica", 2ª edición. Editorial Interamericana, S.A., 1970.
·Kalinowsky, Lothr, Hippius Hanus, "Tratamientos somáticos en psiquiatría". Editorial Científico-Médica. 2ª edición, 1972.
·Koupernic., C. y J. J. Scheneder, "Psiquiatría". Editorial Espaxs, 1974.
·Segarra R., Gutiérrez M., Eguiluz I. Publicación Oficial de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica. Volumen 9, número 1, enero-febrero 2002.
·Vandel P., Rebiére V., Sechter D., "Enciclopedia médico-quirúrgica" (EMC) (Eservier SAS), número 121. abril-mayo-junio 2005.


*ENTRADA N°1 - Identificacion de una fuente de mayor relevancia


El trastorno afectivo bipolar (TAB), también conocido como trastorno bipolar y antiguamente como psicosis maníaco-depresiva, es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de uno o más episodios con niveles anormalmente elevados de energía, cognición y del estado de ánimo. Clínicamente se refleja en estados de manía o, en casos más leves, hipomanía junto con episodios concomitantes o alternantes de depresión, de tal manera que el afectado suele oscilar entre la alegría y la tristeza de una manera mucho más marcada que las personas que no padecen esta patología.
Por lo general tiene expresión por un desequilibrio electroquímico en los neurotransmisores cerebrales. Adicionalmente, debido a las características del trastorno bipolar, los individuos tienen más riesgo de mortalidad por accidentes y por causas naturales como lasenfermedades cardiovasculares. A pesar de ser considerado un trastorno crónico y con una alta morbilidad y mortalidad, una atención integral que aborde todos los aspectos implicados: biológicos, psicológicos y sociales, puede conseguir la remisión total de las crisis, de ahí la gran importancia de que el diagnóstico del afectado sea correcto.
El elemento básico para el tratamiento del trastorno bipolar es la toma de conciencia del problema, su conocimiento por parte del afectado y sus allegados mediante una psicoeducación adecuada que les permita hacer frente a las crisis sin temores infundados y con las herramientas más válidas; así como prevenir las recaídas. La terapia farmacológica personalizada, especialmente durante las fases de desequilibrio, es otra de las claves. Benzodiazepinasantipsicóticos y estabilizadores del ánimo son los fármacos más utilizados.
Los patrones de cambios del estado de ánimo pueden ser cíclicos, comenzando a menudo con una manía que termina en una depresión profunda. En ocasiones pueden predominar los episodios maníacos o los depresivos. Algunos de estos trastornos se denominan 'de ciclado rápido' porque el estado de ánimo puede cambiar varias veces en un período muy breve de tiempo. Otras veces se presenta el llamado "estado mixto", en el que los pensamientos depresivos pueden aparecer en un episodio de manía o viceversa.
Cuando el trastorno afectivo bipolar se presenta en niños, generalmente aparece en su forma mixta.

Bipolar Dyptych 1 365.jpg

Video tomado de Youtube.



Más Información
Fuentes

http://familydoctor.org/online/famdoces/home/common/mentalhealth/depression/625.html (Citado el 18 de Septiembre del 2011)

http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_bipolar (Citado el 18 de Septiembre del 2011)

http://www.psicoactiva.com/cie10/cie10_19.htm (Citado el 18 de Septiembre del 2011)

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TEMA ELEGIDO
SINTESIS DEL TEMA

ARTICULO DE REVISTA

PREGUNTAS
Trastorno bipolar
El trastorno bipolar es el diagnostico que recibe una persona, con un trastorno del estado de ánimo, caracterizado por tener momentos de elevada energía.
Se refleja en estados de manía o hipomanía, con episodios de depresión, que oscilan entre alegría y tristeza.
El Trastorno Bipolar es una enfermedad psiquiátrica que consiste en la alteración cíclica y recurrente
del estado del ánimo, entre episodios de depresión, de manía y mixtos.
La cuarta edición del Manual Diagnóstico Estadístico, divide los trastornos del ánimo en depresivos
y bipolares; los bipolares se clasifican en: Trastorno bipolar tipo I, Trastorno Bipolar tipo II, Trastornos
Ciclotímicos y Trastornos no especificados.
El criterio principal para el diagnóstico es la presencia de manía o de hipomanía, alternando con
episodios de depresión.
El manejo psicofarmacológico adecuado, más la psicoeducación del paciente y su entorno familiar,
es importante para el tratamiento y el futuro del paciente.

¿Cómo se diagnostica el trastorno bipolar?

¿Puede un niño tener un trastorno bipolar? ¿Cómo influye la edad?

¿Qué tratamiento se aplica cuando se detecta un trastorno bipolar?

¿Tiene alguna repercusión en la vida, el trastorno bipolar?

¿Cuáles son las semejanzas entre la esquizofrenia y el trastorno bipolar?



TITULO

AUTOR

URL
CITA BIBLIOGRAFICA
TRASTORNOS BIPOLARES
Mariela Lucia Jara, Karina Lorena Lana, Liliana Soledad Schneider
Dra. Katherina Elizabet Lemos Torres
TRASTORNOS BIPOLARES
Mariela Lucia Jara, Karina Lorena Lana, Liliana Soledad Schneider
Dra. Katherina Elizabet Lemos Torres
Revista de posgrado de la VIa Cátedra de Medicina. N° 177 – Enero 2008
(En linea) Disponible en
<http://med.unne.edu.ar/revista/revista177/5_177.pdf>

(citado el 22 de Septiembre del 2011)

FUENTES

Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina. N° 177 – Enero 2008
Revista de posgrado de la VIa Cátedra de Medicina. N° 177 – Enero 2008
Mariela Lucia Jara, Karina Lorena Lana, Liliana Soledad Schneider
Dra. Katherina Elizabet Lemos Torres (En linea) Disponible en http://med.unne.edu.ar/revista/revista177/5_177.pdf (Citado el 22 de Septiembre del 2011)

Wikipedia la enciclopedia libre - Trastorno bipolar (En linea) Disponible en <http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_bipolar> (Citado el 22 de Septiembre del 2011)